La noche esta mojada, mis manos se empiezan a adormecer y las horas no dejan de correr; temo estar sola y vivir otra noche oscura tan fria como esta noche en donde no encuentro sábanas ni almohadas en mi cama.Tengo frio, miedo y no más que a mi perro a mi costado que no deja de lamerme los pies, es esta noche tan larga que segundo a segundo siento el sonido de mis huesos desgastarse y apesar de los pocos años son el obstaculo que me impiden elevarme hacia el cielo, pero igual los amo tanto por que son los que me sostienen ante cualquier fracaso.
Temo quedarme sola con mi sombra en este frio que acompaña a la noche, temo al cielo oscuro que no me permite soñar y me hace despertar tan rápido aún cuando todos duermen.
Es la noche aquella la misma que regresa día a día, la misma que me encierra sin ni una estrella, la misma que aparece solo cuando la gente sueña y solo sola yo la enfrento, es la noche la que maneja mis sentimientos y cuando llega ella, llega la hora de llorar, gritar, reir y amar.
Nunca imagimé ser amiga de la noche, quedarme tiesa muy cerca de este frio que parece estar malhumurado hasta altas horas con los ojos sin parpadear y con mi mente tan sobria que hata puedo ver a mi sombra descanzar. Aveces pienso que el día es fántasia, que no existo cuando amanece y que asi como hoy, como ahora, a las 2:30 de la madrugada, cuando la gente esta durmiendo puedo hablar, puedo pensar, puedo ser yo sin temor, sin verguenza, sin obstáculo y sin la gente que aveces no son más que un troso repugnante creado por la sociedad.
Parece limpiarse el cielo y los ángeles aún durmiendo no saben que espio sus sueños, como corre el tiempo, como huye el viento, es como un mar sin orilla, las noches que despierto, las noches que me desvelo. No recuerdo si fue hoy o ayer la última vez que contemplé el anochecer, si estaba sola entonces es dificil comprender que el cielo oscuro me acurrucó en sus brazos y dejé de sentir miedo al mirar fijamente los ojos oscuros del cielo.
En un segundo saldrá el sol, la luna se ocultará y la gente volverá a actuar; en un segundo la noche huirá quien sabe a dónde, pero sé que volverá, volverá y me acompañará en esos días de desvelo, en esos días tímidos y sin sentido cuando la luz del día me ignoran.
Corre el tiempo de extremo a extremo, de lado a lado que tintan al cielo de dos colores en el día de 24 horas que parecen menos, el día que tiene dos caras, dos lados, un oscuro y un claro en donde el cielo viste de negro y se despiera vestido de blanco, es Dios el costurero el que ilvana hilo a hilo y que si no es por el niño juguetón, es por el hombre traidor que yacen heridas en sus manos, pues incan las agujas, incan las estrellas que dejan a la noche sola en medio del planeta.