martes, 9 de junio de 2009

EL PLACER DE ESCRIBIR

Total libertad es actuar muy libres como el viento; sin temor a extinguirnos, a morir sin aire, ahogados de pensamientos. Sin miedo a escribir es mover nuestra mano con sentimiento, escribir y no hablar para después huir porque las palabras florecen y se marchitan, porque muchos hablan y todos mueren, son pocos los que escriben y nunca mueren porque sus pensamientos trascienden.

Es la piel vestido de los huesos, es mi piel la que siente, son las sensaciones que hacen que broten inspiraciones, y yo soy la de la experiencia. Es mi mente la que piensa, es la mano la escritora, pero soy yo la creadora.

... No hay más grande desesperación que el ser víctima de la alfabetización; el mudo no habla, pero escribe lo que siente, el que no habla y no escribe porque no quiere, es quien existe por la gente, sin poder y sin saber porque vive sin querer; muchos hablan sin saber y creen saber más de lo que ven, pobres víctimas de sus palabras porque fue su voz la que traicionó.


Pecan las palabras sin sentido, o son las palabras que hacen pecar al individuo; que tormenta se siente en el corazón del que a gritos no puede controlar lo que piensa, pero aún más que desesperación no poder hablar cuando el corazón esta intranquilo y que paz se experimenta el poder hacer visible un pensamiento sobre un papel antes sin sentido.