miércoles, 30 de septiembre de 2009

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... Aún no encuentro el título de lo que voy a a escribir porque no sé qué estoy escribiendo, solo sé que mis dedos saltan de arriba hacia abajo y no saben que quieren decir; mis ojos ya quieren dormir, pero existe algo en mí interior que no me deja ir a dormir sin antes algo escribir, es quizás el alma que llevo dentro.

A veces las noches se me hacen cortas, pero esta noche aún no se larga; la noche se hace larga. Ahora sentada frente al ordenador con el teclado espiándome, siento como si  un gusano brincaría dentro mio (tal vez deba arrojarlo) que me impulsa a decir... YA NO AGUANTO MÁS!!...

Ya no aguanto más vivir en un mundo derramando materia y mentira,
ya no aguanto más ver al chico de la esquina que me mira,
ya no aguanto más tantas injusticias,
ya no aguanto más ser victima del tráfico,
ya no aguanto más caminar con tacos...
y si sigo diciendo ya no aguanto más creo que no seria solo una noche sin dormir, ni dos y ni mucho menos tres
creo que no cerraría los ojos en meses... quizás en años.

Soy la chica de anteojos, la misma de la otra vez; la que ven y no conocen o... tal vez me conocen, pero no me ven... bueno hoy decidí escribir lo que escribo sin pensar y a menudo no en un diario que ya no tengo 15 años, sino en un cuaderno que no es mi bloc, es... un des estresante, hasta puede ser mi amante, pero gracias a avances tecnológicos existe este... mi blog.

lunes, 14 de septiembre de 2009

" ADICTA A LA PLUMA"


En qué momento aprendí a coger la pluma; soñé que estaba despierta, inmóvil en la cama con la pluma insertada entre mis dedos; creo haber estado despierta... ebria en la cama. Cómo permití que mi mente huya deslumbrada y dejándome atada a la pluma perdí el sentido que entre copas imaginarias, embriagaba cada segundo que la pluma movía mi mano entre fantasías mientras creía que dormía.

Es la noche testigo que no soy yo quien vive sin la pluma, es la pluma quien me busca cada lunes a domingos, cada noche me desvelo por culpa de la pluma que me utiliza para serle útil a la inútil que sin mí la tinta que derrama jamás se expresaría con palabras; adicta me dicen, adicta a la pluma; no soy yo quien la busca, no es mi mano la que escribe, no es el alcohol que me embriaga, es la pluma loca y desesperada que me hizo su esclava.

En la noche es la cita, en la mañana ya la extraño y no sé porque lo hago; en la noche no soy yo, no es mi mente la que piensa con certeza; es mi alma la que corre, es mi cuerpo que enloquece cuando mi pulgar no toca el cuerpo de la pluma; ya está cerca, ya regresa; ya no puedo dejar de vivir sin sentir en las yemas de mis dedos a la pluma que me hizo no su esclava, sino su diosa de mil palabras.

jueves, 10 de septiembre de 2009

"LA PALABRA DE UN LIBRO"


Cuando con el tacto acaricio un libro es placer lo que siento; cuando ojeo cada página no puedo expresar este sentimiento; es la palabra de un libro lo que me llena de sabiduría y satisfacción de saber que nunca se extinguirán y podré leerlos sin control.

Hablan los libros, gritan y se les escucha; nunca olvidan, y sólo ellos conocen la verdad; en sus páginas están plasmadas historias de aventuras y de terror, misterios y la vida de un cacique o un emperador, de un país o simplemente un loco escribió sin control.

Es un libro un amigo, un maestro y un sabio; es el centro del conocimiento.
En una de sus páginas habla de amor y nunca se enamoró; cuenta la historia de Bolívar y Cristobal Colón y nunca los conoció, un libro es un hablador.

La palabra de un libro es un signo común que no conoce fronteras, no tiene límites y es preciso decir que es un tesoro no escondido y aunque muy difundido son pocos sus grandes amigos.

Aún en el mayor olvido no olvides llevar siempre a un libro; puedes estar sólo y aburrido, pero la palabra de un libro jamás te hará sentir en el olvido.

Es un libro engendrado de una idea, sentimiento, por la desesperación o satisfacción que nace en el interior de un ser que más allá de crear un libro, busca plasmar una verdad inmortal o quiere crear una historia en un mundo de fantasía que sólo se hará realidad entre consonantes.

Es un libro como un jardín fértil y las palabras como rosas delicadas, algunas son tan fuertes que hieren los ojos y matan el alma.