Tan grande el cielo que me envuelve hasta los pies, tan inmenso que no sé cuanto tardo Dios en pintarlo al derecho y al revés.
Es el cielo mi refugio, es mi refugio de miedos y tristezas, es el miedo lo que me paraliza y la tristeza lo que me desmotiva hasta matar el alma.
Es el cielo mi esperanza, es la esperanza lo que me mantiene con energía para moverme, es esa energía la que corre por mis venas, son mis venas como magueras que expulsan en mi cuerpo vida, es mi vida la que escribo todos los días.
Creo en Dios y en el cielo, el cielo no esta a mi altura, muchas veces lo quise tocar, pero insignificante me veo a su lado, por eso lo conteplo desde aqui abajo, soñando alcanzarlo. Es Dios aún más grande que el cielo, tan grande que ni lo veo, es energía que dilata mis pensamientos, es sombra callada que brota tranquilad y hace revivir el alma.
En mi mente solo pienso en como llegar al cielo, en cómo subir y quedarme ahi, buscar a Dios y decirle que me convierta en angel para brincar sobre un pedazo del cielo. Nacen mis ideas de comprarme alas, de hacer la escalera más alta, pero mi único deseo es llegar al cielo. Llegar y sentir que cada capa, cada célula de mi cuerpo es capas de superar mis sueños, eliminar de mi mente el sentirme incapás de no poder tocar el cielo.