
Quiero matar con mis manos el engaño, el odio y la injusticia sin convertirme en asesina; limpiar el cielo gris y soñar que el mundo es eterno, pero ni a mis sueños llego, quiero pensar que el mundo no sufre de estreñimiento, ni dolores de cabeza y que los perros son ángeles caidos del cielo, pero... solo eso es cierto en mi cuaderno.
Un dibujo en mi cuaderno, garabatos y frases sin sentido es lo que tengo, una vida que dirijo y un remordimiento bueno, el remordimiento de ser más feliz que ayer.
Quiero conocer un ángel y decirle que calme mi llanto, quiero pasear por el campo y dejar de recordar que existe un amo.
Andaba caminando por la calle, con la luna encima de mi cabeza y el aire que jugaba con mi cabello, andaba mirando los parques, las casas grandes y las paredes pintarrajeadas y mi lógica entendió que un pensamiento vagando las calles es igual a un hombre pidiendo auxilio... hay alguien que grita y su voz es la tinta...
Andaba caminando por la calle, subiendo y bajando escalones; con la mirada persuadida y el vientre sonándome de angustia; angustia que huía cada vez que veía el mar e imaginaba ser ola, tan fuerte y poderosa, pero temía quedarme sola. Miraba árboles gigantes, muy verdes y viejos y sentí que el tiempo estaba corriendo.
Sé lo que quiere el mundo, pero no entiendo porque lo quiere; sé lo que necesita el mundo, pero no entiendo porque el mundo no quiere entender.
El sol pronto desaparece y la luna brilla de entre las estrellas y yo camino sin creer que existe el destino, sin si quiera recordar que tenia que retornar a mi mundo coloquial.
Aveces es mejor dejar que el aroma de las rosas guien nuestros pasos, que en la noche el brillo de cada estrella guien un camino que nos sedusca a actuar con libertad.
Dando pasos crecemos, dando pasos arriesgamos, dando pasos nos quivocamos, dando pasos andamos; dando pasos caemos, dando pasos nos lamentamos, dando pasos envejesemos hasta que caemos.
Un camino peligroso, un camino maravilloso, un camino tenebroso, un camino fantasioso; un camino que elegimos y vivimos hasta que morimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario